Si aceptamos el concepto de pensamiento como la capacidad de discernir y penetrar la realidad, admitiremos también que todo pensamiento debe ser crítico, partiendo de múltiples lugares, y que debe de apuntar siempre al cuestionamiento de lo estático e inquebrantable. El pensamiento crítico encuentra hoy en día el tiempo y los lugares para ser emitido, y demanda también ser escuchado por la mayoría de los pueblos con el objeto de impulsar a los hombres y mujeres a que tomen las riendas de su propio destino.




