“Nos sentimos las eternas olvidadas”

Las trabajadoras de Servicio de Ayuda a Domicilio de Zornotza están en lucha para pedir mejoras en sus condiciones laborales. Se trata de un sector feminizado y privatizado, y las trabajadoras aseguran sentirse las “eternas olvidadas”. Hemos querido conocer de cerca su situación y sus demandas. 

¿Cuáles son vuestras condiciones de trabajo?

La disponibilidad horaria que tenemos es de 6.00 de la mañana a 22.00 de la noche. Es ilegal, no hay ningún artículo del Estatuto de los trabajadores que ampare esa disponibilidad horaria.

Hemos tenido que llamar la atención a la empresa a través de la delegada sindical porque no se estaban respetando las 12 horas de descanso que todo trabajador necesita. ¿Y qué han hecho? Pues para que pueda cumplir las 12 horas han quitado un servicio de mañana a una trabajadora. Claro, la familia se ha quejado porque estaba contenta con la auxiliar y está siendo un caos.

¿Qué es lo que ha motivado las movilizaciones principalmente?

Queríamos mejorar nuestras condiciones tanto económicas como de bienestar personal. Nuestra problemática al final es que el sector de la ayuda a domicilio que no está visibilizado. Somos las últimas monas del convento.

Solo hay que ver que al centro de día se le dan premios y a nosotras no se nos reconoce. Nuestra función es muy importante, también para que funcione el centro de día. Nos encargamos de que vayan duchados y arreglados, cuando tienen una fiesta te mandan nota de cómo tienen que ir vestidos y nos encargamos nosotras…

Además, estamos solas en los domicilios, sufriendo agresiones tanto físicas como verbales.

¿Cuál ha sido la respuesta por parte del ayuntamiento y por parte de la propia empresa?

Del ayuntamiento nada, y de la empresa más de lo mismo. Nos hemos reunido tanto con la alcaldesa como con un gerente de Urgatzi, que es la empresa que lleva el servicio.

La sensación era la de estar en un partido de tenis. Salimos muy enfadadas, porque no se solucionó nada. En el pleno del ayuntamiento y en las comisiones, igual.

Por ejemplo, nos estuvimos que estar peleando para que el 24 y el 31 de diciembre nos dejaran trabajar hasta las 15.00 y no hasta las 20.00, que también tenemos familia. Nos dicen que vale, pero que si se necesita alguien tendrá que ir. Nadie asume ninguna responsabilidad, se pasan la pelota el uno al otro.

¿La aprobación de los pliegos qué ha supuesto para vosotras?

De momento, nada, porque ha entrado en vigor este 1 de enero. Encima, sabemos que se queda la misma empresa, pero no nos lo han notificado ellos. Somos las últimas para todo y es muy frustrante.

Vamos a seguir movilizándonos y pedimos apoyo a los partidos políticos. Somos trabajadoras de un sector feminizado y encima somos del pueblo. Al final, somos las eternas olvidadas.

Es verdad que con las movilizaciones se nos está empezando a ver más y la ciudadanía nos pregunta. Nos gustaría que los familiares se mojaran más.

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