¿Cuál es la situación del preso Gorka Palacios?

El durangarra Gorka Palacios lleva catorce años y actualmente se encuentra en la prisión de Saint Maur (638 km). El próximo año termina la condena impuesta en el Estado francés, pero es muy probable que París le entregue a la Audiencia Nacional española y que vuelva a ser encarcelado. La zornotzarra Irantzu Zabala es compañera de Gorka. Tienen una hija en común: Naia. Durante estos largos años que Gorka lleva en prisión, la política de alejamiento ha condicionado la vida de Irantzu y Naia, cuya situación aparece reflejada en estas líneas. Gehiago Irakurri

La mal llamada justicia

Si en algún sitio sabemos lo que es arbitrariedad, a la hora de interpretar y aplicar la “justicia”, es en Euskal Herria.
Me sorprende, pero a la vez, me agrada, que últimamente una parte de la sociedad esté siendo muy crítica, en cómo se aplica la ley, desde los poderes judiciales.
Recientemente hemos visto como a los jóvenes de Altsasu se les mantiene en la cárcel, por una pelea callejera. No hay ley que sostenga esta situación, salvo que responda a los intereses partidistas de un gobierno, como es el caso.

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¿Cuál es la situación del preso Sebas Lasa?

El donostiarra Sebas Lasa lleva casi 20 años preso. A día de hoy, se encuentra en la cárcel de Villena, en Alacant. Durante todos estos años, ha llevado a cabo diversas huelgas de hambre y también ha sufrido palizas y amenazas. Es compañero de la zornotzarra Amaia Sarrionandia y ambos tienen un hijo de tres años, Amets. A consecuencia de la política de alejamiento, Amaia lleva 20 años teniendo que enfrentar largos viajes cada quince días y ha sufrido dos accidentes de camino a prisión. He aquí una breve descripción de la situación de Sebas, Amaia y Amets. Gehiago Irakurri

Un pueblo que se organiza, es un pueblo que avanza

La sociedad en la que vivimos, necesita cambiar. El modelo actual no funciona, ni para jóvenes, ni para adultos, ni para personas mayores. Las políticas neoliberales han hecho que vivamos en una sociedad consumista, competitiva, egoísta, insolidaria y sumisa. En nuestra mano esta cambiar todo esto. Si echamos la vista atrás, podemos ver que un pueblo organizado y reivindicativo, puede hacer que las cosas cambien y todos y todas vivamos mejor, no solo algunos, como ahora.

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