El alcalde de Amorebieta-Etxano, Andoni Agirrebeitia, y concejales de PNV, EH Bildu e Hiri Ekimena han mostrado su apoyo personal a la consulta que Gure Esku Dago está organizando para el próximo 7 de mayo. Gehiago Irakurri
El alcalde de Amorebieta-Etxano, Andoni Agirrebeitia, y concejales de PNV, EH Bildu e Hiri Ekimena han mostrado su apoyo personal a la consulta que Gure Esku Dago está organizando para el próximo 7 de mayo. Gehiago Irakurri
El Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano, con la aprobación unánime de todos los grupos con representación municipal, ha puesto en marcha una consulta sobre el modelo festivo, para que la ciudadanía pueda expresar su opinión y manifestar sus propuestas. La encuesta se repartirá de casa en casa y, además, también puede responder online. El objetivo es “construir las fiestas del pueblo entre todas y todos” y, por ello, subrayan la importancia de participar en la encuesta. Gehiago Irakurri
Saioa Agirre Arauko fue detenida por la Guardia Civil el 14 de abril de 2010 en un centro escolar de Sopela mientras trabajaba con niños y niñas de tres años. Permaneció incomunicada durante cinco días, periodo en el que fue torturada y sufrió agresiones sexuales y humillaciones por ser mujer.
“Me desnudaron, me manoseaban todo el cuerpo y si no decía lo que ellos querían que dijera, me golpeaban o me lanzaban contra la pared”, relata.
En el momento en que realizamos esta entrevista, Saioa se encuentra a la espera de juicio. La Fiscalía pide una pena de siete años de prisión basando su acusación en la declaración policial realizada bajo torturas. Gehiago Irakurri
Joseba Etxezarreta Mantzisidor fue detenido por la Guardia Civil en su casa de Zornotza en marzo de 1998, con 47 años, y pasó cinco días incomunicado. Recuerda que en los largos interrogatorios era golpeado constantemente: «patadas y golpes constantes en todo el cuerpo, en la cabeza, en los testículos…». Después, pasó trece años en prisión. Gehiago Irakurri
Bake Lacasa Lasheras fue detenida por la Guardia Civil el 18 de marzo de 1998 en casa, en Zornotza. A su llegada a dependencias policiales en Madrid, fue encerrada en una celda «pequeña y sucia, con un banco lleno de vómitos y un colchón mugriento». Durante su estancia en aquel lugar, fue objeto de insultos, amenazas, golpes y vejaciones. Gehiago Irakurri